Cuando aprieta el calor de Madrid, el campo de Ávila es la mejor huida. A una hora por la A-6, la Casa Rural Arroyo Milano es una base fresca y tranquila para el verano, con la ventaja de estar a más de 1.000 metros de altitud, donde las noches refrescan de verdad.

La piscina del pueblo, a dos pasos

En verano, Maello abre su piscina municipal, a un corto paseo de la casa: la forma más cómoda de darse un chapuzón, sin preocuparse del mantenimiento y con socorrista. Un clásico de los pueblos castellanos para pasar la mañana o la tarde en familia.

Más formas de combatir el calor

  • La ribera del Voltoya — Sotos y sombra junto al agua para un paseo suave al caer el sol.
  • El patio con porche — Zona resguardada con barbacoa de obra y futbolín, perfecta para comer al aire libre y para sobremesas largas.
  • Noches al fresco — El aire seco de la meseta hace que, aunque el día sea caluroso, se duerma bien. Y el cielo estrellado es un espectáculo aparte.

Escapadas de verano por la zona

Aprovecha las primeras horas del día para visitar Ávila o Segovia antes de que apriete el sol, o adéntrate en la Sierra de Gredos en busca de gargantas y pozas de agua cristalina. Al volver, la piscina y la barbacoa te esperan.

Piscina en el pueblo, río, sombra y noches frescas: el verano sencillo y feliz, a una hora de Madrid.