Ávila, a solo 30 minutos de la Casa Rural Arroyo Milano, es una de las ciudades amuralladas más impresionantes de Europa. Su casco antiguo, la muralla y las iglesias de extramuros fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1985. Con dos días por delante, da tiempo a disfrutarla sin agobios. Este es un plan que funciona.

Día 1: dentro de las murallas

La muralla de Ávila

El monumento que lo corona todo. Tiene unos 2.500 metros de perímetro, 87 cubos (torreones) y 9 puertas, y está considerada una de las murallas medievales mejor conservadas del mundo. Se puede recorrer buena parte de su adarve por arriba, con vistas espectaculares de la ciudad y del campo abulense.

La Catedral del Salvador

Levantada entre los siglos XII y XIII, suele citarse como la primera catedral gótica de España. Su ábside fortificado, el llamado «cimorro», quedó integrado en la propia muralla, formando parte del sistema defensivo de la ciudad.

Basílica de San Vicente

Una de las joyas del románico español, situada extramuros. Destaca su pórtico y el sepulcro de los santos Vicente, Sabina y Cristeta.

Día 2: más allá de la muralla

  • Los Cuatro Postes — El mirador con la mejor panorámica de la muralla iluminada. Imprescindible al atardecer.
  • Real Monasterio de Santo Tomás — Fundado por los Reyes Católicos, con tres claustros y el sepulcro del príncipe don Juan.
  • Huellas de Santa Teresa — Ávila es la ciudad de Santa Teresa de Jesús; el Convento de Santa Teresa se levanta sobre su casa natal.

Dónde comer

No te vayas sin probar el chuletón de Ávila, las judías del Barco (con Indicación Geográfica Protegida) y, de postre, las yemas de Santa Teresa. La cocina abulense es contundente, castellana y memorable.

Desde Maello llegas a Ávila en media hora. Después de un día entre murallas, regresa a la calma del pueblo y del patio de la casa rural.